En
el video “Aprender con tecnología”, Carina Lion plantea varios interrogantes a
partir de considerar la tecnología en relación con la educación.
Por
ejemplo, plantea: ¿Cómo se ve la influencia de la tecnología en las aulas en cuanto espacios? Parece que no
se ve. Siguen siendo del mismo modo que hace 100 años. Algo no debe estar
funcionando del todo bien. Y así podemos repensar también el tipo de escritura
propuesta, en relación a las redes sociales y a la, cada vez más difundida,
idea de “conocimiento colectivo”.
Estos
dos puntos me parece que son interesantes pensar en relación a las TICS en la
enseñanza de ELSE. Después de todo, proponemos que los alumnos aprendan una
lengua para usarla. Y usar una lengua, hoy en día, tiene mucho que ver con
usarla en los entornos tecnológicos: facebook, twitter, y tantos otros. Creo
que es necesario incluir estas redes y herramientas tecnológicas en las aulas.
Esto no sólo va a ayudar a que los alumnos se encuentren más cómodos ya que son
ámbitos que manejan sino que también los va a preparar para el uso de la
lengua. No significa que no haya que enseñarles a escribir monografías o
pedirles que usen registro formal en ocasiones. Para nada. Se trata de
diversificar. Mientras más registros maneje el alumno, con más facilidad podrá
desenvolverse en el mundo que lo rodea. Las microhistorias de las que habla Carina
no son más (ni menos) que uno de estos registros.
Otra
cosa que permite la tecnología, cada vez más, es la interacción entre personas.
Y esta es otra de las potencialidades que puede aportar al aula de ELSE.
Herramientas que le permitan a los alumnos comunicarse entre ellos y usar la
lengua incluso fuera del “aula física”, recursos para que puedan escribir y
crear en forma colaborativa, etc. No es una novedad que una buena comunidad de aprendizaje
influye en el éxito del proceso de enseñanza. Y cuánto más cuando lo que se
busca como objetivo es la comunicación. Comunicación y tecnología son dos
palabras tan relacionadas actualmente que casi parece una redundancia decir que
están conectadas. Pero a veces parecemos olvidarlo. Eso.