Como en tantas cosas relacionadas con la educación creo que no hay respuestas unívocas. Ni recetas (aunque a veces nos vendrían tan bien).
Depende de los objetivos que tengamos con el curso, de los estudiantes, del perfil del profesor, de las disponibilidades tecnológicas con las que contemos. De tantas cosas. Herramientas hay muchas y variadas. El punto es animarse a conocerlas e incorporarlas en las aulas cuando sintamos que aportan a la tarea. Incorporar herramientas porque sí, para hacernos los "actualizados" no tiene ningún sentido. Como tampoco lo tiene negarse a la innovación por miedo al cambio o a probar cosas nuevas cuando hay muchas cosas que pueden aportarnos en el aula.
Depende, entonces, de animarnos a pensar y probar. No improvisar. Pensar cuidadosamente las actividades en función de los objetivos e incorporar aquello que nos suma en nuestra tarea. Sin miedo. Eso.
Depende, entonces, de animarnos a pensar y probar. No improvisar. Pensar cuidadosamente las actividades en función de los objetivos e incorporar aquello que nos suma en nuestra tarea. Sin miedo. Eso.
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